Exámen final de Lenguajes II


August 11, 2009, 1:00 pm
Filed under: Uncategorized



(micro) TEORÍA DE LA SEMIOSIS CULTURAL EN LA ERA DIGITAL La era de la explosión semiótica
August 10, 2009, 8:21 pm
Filed under: Uncategorized

Post original 

“La inteligencia del hombre se modifica a medida que el conocimiento se acrecienta,
la persona es resultado de la interacción con el medio semiótico.”
Jorge Lozano.

“La totalidad del conocimiento flota y circula entonces sin descanso,
sin acumularse ni congelarse en punto alguno.”
José Luis Brea.

“Soy si estoy en la red, soy la red si (que) consumo y (que) produzco en ella.
Pero también soy todo lo que la red me permite y todo lo que dejo de ser porque no me lo permito.”
Anaclara Dalla Valle.

(micro) TEORÍA DE LA SEMIOSIS CULTURAL EN LA ERA DIGITAL
La era de la explosión semiótica

Anaclara Dalla Valle

(micro)Introducción
Vivimos en una época, que muchos estimarían, puramente, visual. Imágenes, luces, ruidos, publicidades, fotos. Vivimos en un mundo, que evidentemente, muchos estimarían, puramente virtual. Comunidades en la web, redes sociales, wikis, blogs, fotologs, simulación, incluso, mundos virtuales.
A esto se le suma, la convergencia, que para ser mediática, primero fue cultural, la cultura participativa, la democracia instaurada en cada PC, la acción colectiva, las hipermediaciones, la hipercomplejidad de un mundo cada vez más habitado, cada vez más extendido, exteriorizado, cada vez más hiper linkeado, ultra estratificado, supra nivelado. Hablamos de que nuestro universo es una orquesta inter e inevitable, un collage simbólico, “multi pantalla” donde se conectan como dirían Judith Ramales y Lee Zia, en “Educating the Net generation”, “people to people, people and tools, people with concepts”.

Decir que todo es signo, no fue una generalización azarosa ni mucho menos. Pero hoy a sabiendas de la semiosis infinita, en la empírica corroboración de las múltiples formas de acceder a signos, de producirlos, de generarlos y por sobre todo, de compartirlos mediante modos de visualización nunca antes exisitido, manifiesta que lo que vivimos es una explosión semiótica.

Repensar ciertos conceptos, simplemente es un modo de posicionarnos y de festejar nuestro presente virtual, de comprender para seguir actuando, de analizar por el hecho de analizar, de “empalabrar” diría Chillón,el universo que nos rodea. “El mundo de hechos y el mundo de signos”, provocará Lotman, teórico desde el cual se aborda buena parte del ensayo. Balbuceos de nativa digital, los conceptos esgrimidos y retrabajados, tratan de ser útiles para la comprensión de coyunturas. Serán una serie de ensayos que verbalizen de qué se trata, haber nacido y crecido en la era digital, que desde la literatura que me apasiona, me hace ver/sentir, como una cazadora de espejos.

Semiosis
La producción de sentido implica una amplitud tal, es una disciplina tan magna, que Umberto Eco desarrolla el concepto de estructura ausente para validar el marco teórico de abordaje. En el bosque de signos en el que vivimos, apunta Baudeliere, todo es semiosis infinita, completará Peirce. Las teorías obligatoriamente se reformulan, los cambios paradigmáticos son apasionantes desde las rupturas y composturas. Podría pensarse en lo mucho que se dijo y en la imposibilidad de seguir diciendo, porque Barthes hunde la ficción humana de creernos Adanes bíblicos. Sin embargo, cada momento requiere de un abordaje teórico para su comprensión, para su interpretación por placer y por necesidad pragmática. Hjmeslev apunta a la consolidación de la humanidad por medio del lenguaje, trayendo a colación la teoría benvenistista de la enunciación: “La existencia misma del hombre está estructurada por la lengua. La lengua es la única forma en que podemos revestir el mundo. No podemos concebir niguna otra forma de la existencia que la que es dada por la lengua”.

Los seguidores soviéticos de un Lotman maravillado por la semiosis peirciana, complejizarán la teoría, porque suamarán la conecpción de la cultura como lengua, como lenguaje. Pensando desde y en función de silogismos, si el lenguaje es signos y los hombres somos lenguaje, la humanidad se erije en función de su consolidación sígnica. Somos signos. Si la cultura es lenguaje y comunicación, también es un mar de signos, de índices, de íconos y por sobre todo, de símbolos. Es una meta humanidad, metasígnica integrada por personas/signos; objetos/signos, palabras/signos, pensamientos/signos. Signohumanos, signobjetos, signopalabra, signopensamientos. Signos que por sobre todo, remiten a, conducen a, hoy decimos “linkean a”. Abren espacios y generán conexiones, sinapsis, transversalidad de contenidos, transferencia de datos, reminiscencia, memoria, traslación. No dudamos entonces, con respecto  a la consideración de la cultura como “mecanismo plurilingue”

“El hombre desciende más del signo que del mono (en francés, signe)”, introduce Daniel Bougnoux . Continúa “el imperio de los signos duplica el mundo natural, la semiosfera (que integra la cultura en general) contiene a la biosfera (la naturaleza, el mundo animal, vegetal, etc.)” Deja entrever que no nos conformamos -ni podemos hacerlo- con el mundo “de los átomos”. Es que el ser humano ha conjeturado a lo largo de la historia otros planetas en su imaginación y los ha plasmado a través del arte, de la literatura, de la música, de la pintura. No satisfechos con eso, la tecnología desborda de espacios,para que vivamos las vidas que queremos.

Así, ese “conjunto de todas las cosas creadas”, según la definición del Diccionario de la Real Academia Española, es cada vez más interminable, ya que “al desdoblar el mundo, la semiología agudiza nuestro espíritu crítico”. Y esto ocurre porque el hombre necesita, prescinde y requiere de los símbolos para mediar con la dura realidad. “La semiosfera es como un dique que se opone a la brutalidad de las cosas, cuanto más vivimos entre signos, menos nos muerden las cosas.” agrega.

Pero, ¿qué es un signo? Desde  la definición clásica, “una cosa puesta en el lugar de otra cosa”, quid pro quo, el que para Saussare vinculaba un significante y un significado, en su dualidad inmanente, inseparables uno del otro “como el verso y el reverso de una hoja de papel.” Fue Hjelmslev quien propuso el significante como plano de la expresión y el significado como plano del contenido. Agranda Bougnoux, con otro punto de vista “lo interesante del enfoque de Peirce es que lejos de ser emitido por una persona, el signo puede emanar de cualquier cosa.”  Incluso, como diría Artaud, “hay signos en el pensamiento”. Estamos, ante, con, en, llenos de ellos, siempre signos.

El representante soviético de los estudios semióticos planteará la analogía de la lengua y habla de la linguística estructural con la de mensaje y código en la teoría de la información. Alguien produce un mensaje para alguien, el mensaje es el signo de la relación triádica. Ese segundo decodificador, ejercerá éste acto y terminará siendo productor de otros mensajes. De otro, para otro o para sí mismo. Efectuará un acto, pronunciará más palabras, se quedará en silencio, pensando, hablándose a sí mismo, dialogando, aducirá Barthes desde su defensa suprema al dialogismo.Los mensajes como habla, como acción, como significantes. Jorge Lozano retomará, entonces “el acto comunicativo no es transmisión pasiva de información sino una traducción, una recodificación del mensaje”.

“En la base de las relaciones humanas se encuentra el acto de comunicación, acto que debe ser considerado como un intercambio de cosas que se equivalen”, agregará. Permiten que las pensemos, entonces, en el marco de una cultura de equivalencias, de reemplazos, de supuestos repuestos, de disfraces, de signos, de enlaces, de hipertextos, de links.

Lotman analizando el freudismo resignifica el complejo de Edipo, aduciendo que no se trata de una expresión de las pulsiones, sino el fruto de una trascodificación de un texto con un gran alfabeto (el de los padres) a un texto con un alfabeto reducido (al del niño)Lozano, Jorge. Introducción a Lotmany la Escuela de Tartu   El lenguaje como constituyente humano, como producto de resoluciones pasionales y nerviosas, como manifestación potente y real del desarrollo libidinal. Lenguaje como mediador, como articulador generacional, como expresión de madurez y maduración. El lenguaje hecho texto, el humano hecho de tramas. Las tramas hoy recodificadas, absolutamente virtualizadas, digitalizadas.

En las tramas que permiten su análisis, podemos ver cómo nos “persiguen las huellas” (frase de un nativo digital de cuatro años), el recorrido implícito y realizado. Vemos lo que hicimos, podemos corroborar hasta dónde llegamos. Pero no, hasta dónde llegaremos. Es que, como dice Jorge Hidalgo Toledo “Una nueva revolución simbólica/antropológica se está viviendo; los resultados: cambios profundos en la personalidad, nuevos modos de interacción, diálogo y significación. Necesariamente toda nueva sintaxis establece una nueva semántica y por ende, una nueva pragmática.”

La cultura Los estudios encabezados por los semiólogos rusos, se centraron en los conceptos de cultura, texto, memoria e inteligencia. La cultura se recorta sobre lo que no es cultura, impone un adentro y un afuera, de esa forma, se autorganiza, se autodescribe en su reproducción, varía, como es evidente, según épocas y lugares,  con rasgos distintivos, jamás representando conjuntos universales. Lo clave: es un sistema de signos, de signicidad,  en su interior posee un “dispositivo estereotipizador”, un lenguaje que modeliza y encarna su sistema nervioso.La cultura decide, selecciona, juzga qué acontecimientos serán o no sígnicos en cierto tiempo y espacio.

La cultura es signo que significa lo no sígnico.Se la puede pensar desde diversas concepciones: dialécticamente centro/periferia. La movilidad del ambiente, del sistema le es implícito al hombre y a la cultura, es una propiedad inherente a ella misma también.  Es, por sobre todo “memoria no hereditaria de la colectividad, expresada en un sistema de prohibiciones y prescripciones”, un fenómeno social, que no excluye lo individual, es memoria, grabación, es una inteligencia colectiva, una memoria colectiva, un espacio supraindividual que conserva y transmite ciertos textos y elabora otros nuevos.

Por ende, el lenguaje es algo más que un sistema al interior de la cultura, es mucho más, su función de dar forma a, implica proporcionar al grupo social “hipótesis de comunicabilidad, que le permite atraer a la cultura realidades no sígnicas y hacerlas empezar a funcionar como tales” Por medio de textos (pensados en sus múltiples versiones, de ayer, las incalculables de hoy) se transmiten significados, se generan nuevos sentidos.  Entonces, en un mar de textos, la cultura se define, la cultura los produce y se reproduce en la misma producción, es mientras produce, es porque produce, es porque necesita producir. La cultura, lenguaje, comunicación, signo, semiosis.En el marco de la definición, el surgimiento del concepto de semiosfera concebirá a la cultura como un mecanismo sígnico que asegura la existencia de las comunidades en torno a una memoria común, porque “domina la idea de conjunto y la de transformación”.

Pero repensar la cultura hoy, implica verla como clave en la constitución  de los seres humanos, de su desarrollo, implica analizar la preponderancia y fuerza de la transmisión memética y su trascendencia. Si “cada cultura define aquello que debe recordar”, hoy, que no podemos no recordar, que el olvido es un mecanismo de de defensa ante el caudal informativo, ¿Qué recuerda y qué no, la cultura “digital”? ¿Qué decide hacer ver? Acaso, ¿no está todo a nuestro alcance? Si la cultura es un lugar, un espacio de encuentro, si el lenguaje será para Fabri un campo de juego y lo que la determina, desde Lotman, lleva implícito el establecimiento de sus límites y fronteras. Si incluso, la frontera hace que los otros, sean los bárbaros, los relacionados a lo entrópico…¿Quién define los límites, los adentros, los afuera? ¿Cuáles son las zonas centrales, las periferias del conocimiento hoy? ¿Quiénes somos bárbaros?¿Por qué? (planteos y plantaciones de futuros debates -que evaden el debacle)

Cultura RAM Si bien y como dice Alejandro Piscitelli, los teóricos muchas veces repiten sus errores epistemológicos, lo dicho sirve por dicho, pero sirve repensado desde la especificidad y con la asunción de su complejidad coyuntural. Los clásicos sirven en medida que pueden adaptarse al mundo de hoy, símil, evolución de las especies.

Por ejemplo, Edwar Shills fue uno de los Barcia o Cars en la consolidación de los Mass Media. “Es innegable que existe una conciencia de decadencia. Los intelecuales están desanimados, se sienten aislados, olvidados, carentes de simpatía. Sienten que han perdido contacto con su público y en especial, con el más importante, el que forman los que gobiernan la sociedad. (…).Se dice que la divulgación es uno de los motivos del deterioro de la cultura superior.(…) El consumo de cultura brutal y mediocre es la consecuencia, y no la causa, de resultados independientes de las propiedades específicas de la sociedad de masas.”

Ante advenimientos de, ante la presencia y prepotencia de los medios masivos de comunicación y la consolidación de nuevos campos de estudio, la consolidación de una cultura de masas, de audiencias de masas, de masa, también estuvieron los fantasmas presentes, se repitieron los errores y los miedos espistemológicos que genera lo desconocido, lo superlativo y desestructurante. La observación -que es minúscula y referencial, porque la historia misma está llena de situaciones similares- permite nuevas conceptualizaciónes de cultura, de creación. “Media and Semiotic Theory: Key Terms and Concepts”, define “Culture” como “a field of conflicting and competing forces resulting from structured asymmetries in power, capital, and value.”

Cultura también es lucha por la información. Y hoy lo vivenciamos en el marco de debates y debacles googlenses, facebookenses, proseguirá Scolari que “se plantea un interesante combate por la hegemonía de los territorios virtuales de la información”. Partiendo de la concepción lotmaniana de cultura, vemos cómo la lucha fue siempre lucha por la información, por el conocimiento, por el saber, por el poder del saber, por la concentración de y para. Fueron luchas de “significado”; dirá Berman. Al fin y al cabo, fueron luchas semióticas. De, entre y por signos.

Por eso, es importante ver qué se dice y en contra de qué. Según José luis Brea “La cultura está empezando -hoy ya dejó, pienso- a dejar de comportarse como principalmente, una memoria de archivo para hacerlo en cambio, como una memoria de procesamiento, de interconexión de datos -y sujetos- de conocimiento.”

Es decir, lo relacional trama la trama cultural, generacional, expansiva de sujetos semióticos: hay una multiplicación semiótica. Una explosión semiótica. Todo es flujo y conexión. Si archiváramos adjetivos bajo tags, cultura sería un océano de conceptos centrado en mucho de lo que Brea y otros tantos genios dicen: dinamismo, velocidad, opensource, interacción, comunicación, comunión, redes, flujos, datos, información, procesos, procesamiento, conectividad, plataformas, learning, mushup, mix, transmisión, trasgresión, ventanas, links, enlaces, digitalización, virtualidad, networking.

Si la cultura no es la que era, si la modalidad de crecimiento y concepción, es absolutamente otra, también lo son sus productos y sus productores, sus textos, su idea de sí misma y de la semiosis. “Una red de nudos”, a lo quechua, “un río de primavera”, vía Lotman, pero  lleno de casacadas, de vaivenes y de botes y barcos y ahogados “que no ven que no ven” (Heinz Von Forester, 1976.)

Se visualizan “puras arquitecturas virtuales” según Brea, porque lo que importa es el proceso, conectar, distribuir, fluir. “Cultura no es sino un cierto régimen generalizado de la representación, una formación sistémica que articula y  condiciona los órdenes discursivos, visuales..semiológicos.” Y con la implosión de avatares y plataformas, el regímen de representación no sólo es exponencialmente elevado, sino exponencialmente necesario. “Ya no podemos oponer el mundo real al mundo virtual como lo hacíamos antaño. Lo virtual es parte de nuestra vida real. No son dos mundos opuestos. Son capas de una misma realidad -la nuestra- vivida en múltiples niveles, tanto simultánea como alternativamente.” Apunta Francis Pisani en el prólogo al libro “Nativos digitales: dieta cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de la participación”, de Alejandro Piscitelli. Esta pluralidad de niveles en la realidad que es por sobre todo, construcción de perspectivas, supone una pluralidad de dimensiones, y el surgimiento de nuevas o mayores capacidades cognitivas -”flexicognición”-, otras capacidades de semiotización, de significación y de aportar sentidos a lo que antes no lo tenía, por no existir, o por no existir de modo trascendental en la vida humana. Hay millones de aquíes y ahoras mucho más suculentos que los que jamás hemos conocido y asombrosos, desde donde se lo mire.

Dolors Reig a su vez aporta conceptos fundamentales, destituyendo una vez mas los apocalípticos versos de Carr: “Si el aumento de la inteligencia tiene el impacto esperado, pronto entraremos en una nueva era. El foco de nuestra evolución tecnológica estará en menor medida en cómo adaptarnos al entorno físico y en mayor en cómo adaptarnos a la enorme cantidad  de conocimiento que hemos creado.Podemos llamarla Nooceno, desde el concepto de Pierre Teilhard de Chardin de Noosfera, conciencia colectiva creada por la interacción profunda de las mentes humanas. Lo expresa perfectamente Vernor Vinge. “en 30 años tendremos tecnología como para crear inteligencias suprahumanas (lo escribía en 1993)” Es la singularidad, la culminación de la noosfera y el fin de la historia.”

Porque lo que experimentamos es una “coevolución” (cultural, demás decirlo), tanto objetos como sujetos, se modifican, modifican sus pretencioes iniciales y los objetivos operativos de sus creadores que son sujetos de gestión. Lo que se produce se reapropia y en su reapropiación, hay una regeneración constante, una coevolución permanente. De los sujetos y de los objetos, que pasan(mos) a ser sobjetos dirá Vicent Verdú (2006): la integración entre unos y otros es tan compleja, tan intensa, tan necesariamente dependiente que  se acometen, se enlazan, se entrechocan,. La rueda nació como rueda. Twitter no nació para ser lo que es. Lo nacieron de a ratos y entre todos, lo nació la colectividad, el poder de la colaboración. El eje es la conectividad. “El sobjeto no desea vivir en exclusividad, en pertenencia autóctona, sino que encuentra la razón de vivir en expandirse, interferirse, inmiscuirse, ser amado y penetrado en la orgía de la conexión”. Avant gardé. Pulsión y pulsos, voltios y volteos. Y por ende, nueva disposición sígnica. Las redes tecnológicas como signo de los sujetos, interpretantes que son comunidades colectivas. “Arquitecturas de la participación”. Al fin y al cabo, como también postula Verdú desde su blog: “Lo mismo que en el cerebro o en la genética no son tan importantes las neuronas o los genes singularizados como las interconexiones que se despliegan entre ellos.”

Cultura también, implica para Norbert Elias, “productos del hombre dotados de libertad.” En tanto producimos la red, la red es cultura, en tanto somos la red, somos cultura. Somos prosumers: productores y consumidores de nuestra cultura, productores y consumidores de nosotros mismos. O en todo caso, de nuestras múltiples identidades. Identidades que se consolidan permanentemente, personalidades que demandan atención y acción. Mundos de representación que se multiplican y que consolidan al usuario digital, al iluminado digital (digerati) y que como todo regímen cultural, consolida al anti, al cuasi, al no iluminado o usuario digital.Instituyen a los nativos, los inmigrantes, los colonos, los excluídos, como “clases cognitivas”. “Somos lo que comemos.”

Soy si estoy en la red, soy la red si (que) consumo y (que) produzco en ella. Pero también soy todo lo que la red me permite y todo lo que dejo de ser porque no me lo permito. Y la red, es el aleph.

-¿El Aleph?- repetí.
-Sí, el lugar en donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe,
vistos desde todos los ángulos (…). Sí, todos los lugares de la tierra están en el Aleph,
ahí estarán todas las lumirias, todas las lámparas, todos los veneros de luz”.
Jorge Luis Borges,
El Aleph

La cultura de la era de la explosión semiótica, se vale de todas sus producciones, y de la efectiva digitalización de utopías. De inconmensurabilidad, infinitud, de ese contenido incontenible que es el Aleph, de que todo y todos estemos allí, de enumeración, superposición, networking. Convergencia. Palabra/nudo. Palabra/resumen del aleph digital.  Como postula el about de Sputnik, un observatorio de ideas: “If you begin to think of everything as networking, then everything is communication”

Los textos “El texto está definitivamente en todas partes. y lo sabe.” Postula un maestro de la performance poética en la era de la web, Gerard Altaió. Es en los textos donde Lotman supone puede visualizarse el dinamismo de tal o cual cultura -lenguaje y comunicación-. Textos como unidades culturales,   “Algo que está definido culturalmente y distinguido como entidad. Puede ser una persona, un lugar, una cosa, un sentimiento, una situación, una fantasía, una alucinación, una esperanza o una idea.” [Schneider, 1968, pág. 2].    Textos como unidades complejas, como suma de códigos interpretados y a interpretar, que son generados constantemente por la misma cultura, en un afán y necesidad de hacerlos. La cultura tiene la necesidad de generar textos, de generar conocimientos, no sólo como acopio de información, sino como modalizadores del mundo.Pero cuáles son los textos, hoy? Cuáles, además de la música, los libros, los bailes, el cine. Muchos, muchos más: redes sociales, plataformas colaborativas, soportes, formatos, producciones audiovisuales, celumetrajes, conferencias virtuales.
Es interesantísismo destacar el valor que los escolares de Tartú predisponen sobre el texto, sobre la inteligencia y su constitución: erigen una visión del mundo, predeterminan la cosmovisión una época y un lugar dado.Por supuesto complejizada y dinamizada la teoría de Shannon, no contamos ya solo con un emisor y un receptor pasivo que recibe la información transmitida. Los textos no circulan unidireccionalmente, sino que retroalimentan, convergen, se muestran y materializan en soportes impensados, y por sobre todas las cosas, terminan siendo y haciendo, por fuera de sus objetivos iniciales. Las interfaces, proponen otro desequilibrio.

Cito nuevamente el reciente texto de Hidalgo Toledo, que da certera pauta de lo que presentimos, de lo que vivenciamos “La convergencia, la digitalización y la hibridación cultural/mediática, está interconectando códigos y maneras de comunicación.” Hoy, como nunca antes, se visualiza, se experimenta una potenciación en cantidad y calidad de textos, de códigos, de lenguajes y de nuevas formas de alfabetización, de efectivización de la pluralidad y conectividad. Y por ende de construcción identitaria. Semiótica.

Cultura y explosión: Facebook y el desequilibrio semiótico “La memoria permite representar restrospectivamente el proceso de cambio, ya sea que éste se realice por continuidad (presvisibilidad) o por explosión (imprevisibilidad), un cambio brusco o violento de los sistemas culturales” escribió Lotman.   Un campo minado, con imprevisibles puntos de explosión y un río en primavera, con su potente pero orientado fluir: estas son dos imágenes que surgen en la conciencia del historiador que estudia los procesos dinámicos explosivos y graduales. La necesidad de estas dos tendencias estructurasles no las anula sino que las evidencia claramente su mutuo condicionamiento.” Walt Disney provocó, según el teórico de Tartú, una resemantización: Hércules no es pensado ni visto ni comprendido desde la Odisea, sino desde el dibujo animado. Hoy, entonces, la misma imploción conceptual y simbiótica, ocurre desde los videojuegos, desde la web, desde las plataformas de simulación, desde Facebook, YouTube, desde los fotologs, blogs, redes, nodos, desde el phonecast, las comunidades virtuales, la televisión como menú, los DVD’s, etc… Desde las hipermediaciones, aportará Scolari.

Y es más. el aumento exponencial de los medios de producción, de los dispositivos de memoria, es también aumento exponencial de los sujetos de participación. Imposible no hablar de la construcción colectiva del conociemiento, de la eminente efectividad de la sabiduría de las multitudes, del que el todo no sólo es, sino que piensa más, que la suma de las partes, que lo que se generan son lazos institucionales, académicos, laborales y por sobre todo emocionales. La inteligencia colectiva es la clave y premisa de la construcción de la memoria colectiva. Asistimos a un momento en el que la recuperación de datos, es sumamente sencilla, accesible, veloz, porque contamos con un dónde, donde está everything we need.

Pensar en qué es memoria, implica pensar en cómo y en que se la conserva. Pero es en la red misma, reservorio de posibilidades, de concreciones laberínticas y puertas a consolidar, donde buscamos y encontramos respuestas que no sabíamos que nos eran imprescindibles. Pero por sobre todo, donde nos conectamos.

Más de lo que dice Brea, refuerza la postura: “Toda memoria ha sido distribuida.No hay nodos dedicados al almacenaje, espacios de sedimentación privilegiados. La memoria del conjunto del sistema está diseminada en toda su extensión de forma heterótopa.” Web como panal. Conocimiento fluidal. “La totalidad del conocimiento flota y circula entonces sin descanso, sin acumularse ni congelarse en punto alguno”, culmina.

Casos que nos seducen (y nos cazan)
 Facebook y la signicidad: sigo lo que siguen los que sigo
Tener amigos y que te “acepten” nunca fue tan fácil. Enviando una solicitud, tenemos acceso a vida y obra de cuanto caminante por el mundo querramos.Ahora, ¿siempre son significativos? Podemos pensar que las fotos y los perfiles y los enlaces y los comentarios a cada muro, los videos y grupos a los que cada persona se agrega, son signos. Signos en el sentido peirciano: están en lugar de otra cosa: nosotros mismos. Nosotros somos objetos de las relaciones triádicas. No somos en carne y hueso sino que somos en función de lo que evidencie nuestro perfil, nuestro muro, nuestros enlaces, nuestra cantidad de amigos.

Como si toda la catarata centrípeta de un Facebook absorbente nos reemplazaria o nos emplazaría en otro territorio: en el mundo virtual. Por supuesto, a estas alturas, cuesta pensarlo como un universo adverso y antitético. Es mundo real, nuestra realidad, la de cada día. Plantearlo como una oposición al ¿terrenal? es poco más que un anacronismo. La información semiótica que circula y retroalimenta en Facebook, constituye a la plataforma misma, como objeto dinámico.

Todo está allí, a pesar de que todo provino de otra parte: de otras redes, de otras páginas, de otras plataformas. La semiosis infinita se produce, evidentemente y como es siempre factible, pero no permite que olvidemos los límites, ni el marco madre de producción significativa, ni el territorio en el que estamos: Facebook. Por eso, con la red nos alcanza. Porque encontramos lo que necesitamos, y mucho más, lo que empezamos a necesitar porque lo vimos allí, porque sabemos que está alli. Prescindimos de las noticias de congéneres o creemos que así lo es, no por motus propio, sino porque Facebook lo ofrece. Porque allí está. ¿Cómo desperdiciar información? El dilema de la sociedad de la información, no es cómo informarnos, sino cómo no sobreinformarnos, o cómo detectar cuál es la información válida o valiosa.
Más porque Facebook como soporte de todo el consumo cognitivo de nativos digitales, pero también de colonos e internautas, es multifunción. La red misma es multitasking; es diario, calendario, chat, videoshow, espacio de encuentro, de búsqueda.

Entonces, desde lo semiótico me es sígnico lo que fue sígnico para alguno de mis “amigos” significativos. Continúo con la relación semiótica, si el punto de partida fue realmente trascendental o me provocó algún interés, desde algun punto, por algún motivo. Sea el que sea. El quién enlazó o posteó qué cosa, es parámetro de la producción semiótica y garantía de su trascendencia (subjetiva).

La cadena de las cadenas, es un isomorfismo con la canción de la Chiva. Sólo que aquí Dios salva al mundo. Dios como límite de, como punto final en el marco de lo que aparentaba ser una producción de sentido infinita. Facebook, parecería ser eso que enmarca y sitúa, al menos, la progresión informativa.

Podemos vivir en Facebook sin necesidad de visitar otras páginas webs, dirá Carlos Scolari. Podemos vivir porque nos provee de lo peciso y porque como red es social, y dentro de sus infinidad de posibilidades, existen reglas. Facebook tambien es cultura, no sólo por ser producción humana, sino por ser ordenamiento, concepción de mundo, modelizador, comunicación, lenguaje.

Simbiosis infinita: palabra e imagen en la web
También la relación entre palabra e imagen, produce significados.La presentación, al post grado “Cultura, medios e imágenes”, desarrollado en FLACSO en el 2008, antepone que “Vivimos en una época en la que, al parecer, todo podría llegar a ser visto, mostrado, exhibido, lo que estaría dando cuenta del predominio de lo visual por sobre otros registros de la experiencia humana.” Quien diera la clase inaugural, la intelectual Betriz Sarlo, retomó a Rohmer que expone que la imagen no dice todo. A lo que responde, la argentina “las imágenes hoy son ciertos discursos fuertemente codificados y con un fuerte requerimiento tecnológico para producirlas, y con cierta destreza para mirarlas”. Es factible  que quizás las imágenes, a veces, no lo digan todo o que como es evidente, muestren, revelae y hablen, pero no todos oyen con la misma intensidad, la misma pasión o devoción, no todos pueden descifrar, su verdadero mensaje, sus intenciones vedadas tras el posible fetichismo que reviste. Es ahí, donde entra en circulación la palabra que le da voz, vida, acción, a cada imagen. De manera indiferente, no solo la semiosis es infinita, sino la simbiosis entre la palabra y la imagen. Un caso particular, puede evidenciarlo.

Vi.sualize.us es una página, un depósito, un marcador social, “social bookmarking”, que permite que un número indefinido de personas, cuelguen un número indefinido de imágenes. Brinda la posibilidad de que empresas, “caminantes a pie”, fotógrafos, dibujantes, aficionados o internautas, organicen en la web sus imágenes predilectas, bajo etiquetas o “tags”. Estas son especie de patrones, que hacen a la unidad de cada grupo “visual”, a su comunidad, las hacen pertenecer a tal o cual entidad o prototipo. Le dan identidad. Así, la palabra aúna, congrega, unifica, simplifica el desorden, instaura tipos ideales, en la cantidad y calidad inimaginable de imágenes, infinita como la semiosis misma que supone.

La variedad de las mismas, en enorme: action, america, babes, beach, beauty, belly, color, female, femme, fun, funny, girl, motion, ocean, pacific, photo, photography, photoshop, playa, playing, sea, seascape, sexy, sport, strand, summer, tan, tanned, usa, waves, woman, women, young. illustration. alphabet, cover, day, days, design, experimental, face, happy, inform, language, letters, mouth, music, mute, pieces, puzzle, representation, say, sequence, sound, spell, tell, title, visual, word. Entre tantísimas más. Reúnen una cantidad asombrosa de “pictures”, cada una de todas ellas. Por ejemplo, 23633 fotografías, bajo ese titulo, están cargadas allí. Y cada uno, puede subir la que quiere, porque quiere, porque puede, para mostrar y mostrarse, porque también admite la conexión y vínculo con las páginas propias en la web.

La relación entre imagen y palabra es inminente. Millones de las primeras, aparecen clasificadas, de acuerdo a normas no tan arbitrarias, y allí reside la lógica del sistema, en poder “reunir”, bajo una misma etiqueta, a las que comparten ciertos aspectos. Lo lingüístico ordena y clasifica la inmensidad icónica. Una etiqueta-palabra muestra muchas, demasiadas imágenes, sub etiquetadas, a su vez, que llevan a otras etiquetas-palabras, y a otras muchas imágenes. Cada imagen, implica una conexión a otras, a otras palabras y a otras imágenes. Y así, la cadena semiótica, es infinita, interminable, y a su vez, atrapante. Porque el dinamismo de la página, su organización, el modo en que articula los conceptos y hace ver que puede estar organizado el universo, la hacen singular, digna de estudios de cualquier tipo.

La página s es un reservorio de imágenes, es también, lengua, porque es también un tesoro virtual. Y congrega a lo visual, y a lo icónico, para producir significados, sentidos infinitos, y para que todos sus usuarios, lo hagan. Los usuarios -creadores ante que productores y consumidores-, que en este caso, también, esta vez, son(somos) infinitos

La fluidez semiótica. Un intento de (micro)conclusión
Somos singos, resementazaciones, proceso, procesos, multimedialidad, pantallas, convergencia. Y vamos haciendo y nos vamos naciendo en una constante articulación con el afuera y el adentro, con lo virtual que es nuestro mundo real.

Si pensamos en la cultura como red de textos, como trama inventiva, evidentemente, hoy nos sobrepasa la cultura. Dirá un científico Luigi Luca Cavalli Sforza “Hemos llegado a un punto en el que la cultura ha adquirido un peso elevado. Un mundo cada vez mejor comunicado ha hecho que el poder de los genes sea menor y el de la cultura mayor.”

“La totalidad del conocimiento flota y circula entonces sin descanso, sin acumularse ni congelarse en punto alguno”, se dirá sobre la Cultura RAM, la cultura del flujo, de la web, digital. Fluyen los datos, los conocimientos, las personas, las conexiones y también las teorias, los marcos conceptuales, la potencia de invención, la consecuente regeneración de conceptos, la proyección de otros. Es que, al fin y al cabo somos puras estructuras desestructuradas que festejamos (y construimos) la explosión semiótica.

Biblio y webgrafía

Benveniste, E. “De la subjetividad en el lengueje” y “El aparato formal de la enuncación”. En “Problemas de la linguística general”. México, Paidós, 1977.
Borges, Jorge Luis. “El Aleph” (1949), Buenos Aires, Emecé, 1999.
Bougnoux, Daniel. “Significar”, en Introducción a las ciencias en la comunicación. Buenos Aires, Nueva visión, 1999.
Brea, José Luis. “Cultura_RAM:Mutaciones de la cultura en la era de su distribución electrónica”, Barcelona, Gedisa, 2007.
Delarbre, Raúl Trejo. “Viviendo en el aleph. La sociedad de la información y sus laberintos”, Barcelona, 2006.
Hidalgo, Jorge Toledo.El dilema de la dimensión antropológica de la Industria del Entretenimiento

Lozano, Jorge. La semiosfera y los estudios de la cultura.
Saussure, Ferdinand. Curso de Linguistica General (1915). Madrid, Planeta Agostini, 1994.

Scolari, Carlos.

“Hipermediaciones: Elementos para una teoría de la comunicación digital” Barcelona, Gedisa 2008,

Facebook vs. Google: webs centrífugas, centrípetas y cloud computing

Digital ECO_logies: Umberto Eco y la semiótica de los hipertextos e interfaces.

Shils, Edward. “La sociedad de masas y su cultura:Industria cultural y sociedad de masas.”Caracas, Monteávila Editores, 1977.

Reig Gonzalez, Dolors. Inteligencia, conciencia continua aumentada: Google nos hace más inteligentes

Media and Semiotic Theory: Key Terms and Concepts
Piscitelli, Alejandro. “Nativos Digitales: dieta cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de la participación.”, Buenos Aires, Santillana, 2009.
sputnik: Observatory For the Study
Verdú, Vicent. Blog oficial
Vi.sualise.us



SEMIÓTICA DE LA CULTURA
August 10, 2009, 2:14 pm
Filed under: Bibliografía

“La inteligencia del hombre se modifica a medida que el conocimiento se acrecienta, la persona es resultado de la interacción con el medio semiótico. La inteligencia humana, la cognición. es un hecho cultural y ese debe haber sido la primera frontera irreversible, que serparó al hombre del resto de las especies, su apoteosis, su verguenza, su responsabilidad.”

El tejido conjuntivo de la cultura.

Little history

Desde los estoicos, hasta Platón y Aristóteles, el debate sobre la semiosis fue clave y resurgente. Hobees, Hume, Berkeley, Lambert fueron antecesores a quien se considerara el padre de la semiótica contemporánea, Charles Sanders Peirce, cuyos grandes ideales sabemos fueron el carácter social, cultural de los signos (signos: algo que para alguien representa o se refiere a algo bajo algún aspecto o carácter) y la semiosis ilimitada (el objeto de un signo es siempre el signo de otro objeto, y no existe una realidad última absolutamente objetual y no significante)

Saussare fue el otro gran exponente teórico que se centró el estudio de la lengua,como sistema de signos, creando una línea de estudios semiológicos de base eminentemente linguística.

En esta línea, siguen las investigaciones Barthes con “Elementos de la semiología” de 1964 e invirtiendo la propuesta de base, consistente en constituir la linguística como una parte e la ciencia para transformarla en otra en que la semiología sería absorbida por una translinguística en la medida en que todos los sistemas de signos son de alguna forma “hablados” y entraría a formar parte de la linguística ciencia más general. Jakobson aclara “El egocentrismo de los linguistas, que tratan de excluir de la esfera semiótica los signos organizados de manera diferente de los de la lengua, reduce en efecto la semiótica a un simple sinónimo de la linguística.”

Entonces, los teóricos que nos atañen ahora, los semióticos soviéticos se ocupan de cualquier sistema de signos, sin preocuparse de ser fieles a Peirce o a Saussare.

Al crearse en 1969 la Asociación Internacional de Semiótica se adoptó el  nombre de Semiótica -sin excluir semiología- para la disciplina que estudia los sistemas de significación. Se abre una época donde esta ciencia coexiste con otras  ciencias, buscando nuevos objetos y horizontes.

La semiótica soviética

Su orgien tiene su base en los estudios del aspecto sígnico del lenguaje. Sus estudiosos provenían del campo de la linguística, se basan en la linguística estructural, de la semiótica, de la teoría de la información cibernética. Continuan y modifican el formalismo ruso. La Escuela de Tartú, también fue influenciada por Bajtín para quien “el diálogo es la única esfera posible del lenguaje, los textos se sitúan en la historia y en la sociedad, que asu vez son analizadas como textos que el escritor lee y en los que se inserta reescribiéndolos.” Otro autor clave en Propp con su Morfología del cuento, uno del os pilares del estructuralismo. Quien ha pesado mucho en la ciencia, pero por sobre todo, en Lotman, fue  Jakobson (protagonista del círculo de Praga) quien amplió sus concepciones, por las siguientes investigaciones:

  1. Charles S. Peirce: con su tríada sígnica: símbolo, índice e ícono, a partir de lo que estableció las diferencias y tipologías de signos.
  2. The Mathematical Theory of Communication, de Shannon y Weaver, con la que se abre la posibilidad de medir en términos cuantitativos y estadísticos la información de un mensaje y analizar su significado.

Estos nuevos métodos influenciaron la Escuela de Tartú. En los años 60 cuando la ciencia literaria soviética se desarrolla más aún, Lotman incorpora la medición de la entropía del lenguaje: compuesta por la capacidad semática y la elasticidad de la lengua. De esta colaboración con los métodos informacionalistas surgió un acuerdo de considerar a la literatura como una variedad de los sistemas de signos.

“El fundamental papel que desempeñan los métodos semióticos en todas las disciplinas humanísticas similares, puede compararse sin duda con el papel de las matemáticas para con las ciencias naturales. Pero además, por una parte, la propia matemática se incluye en cuanto sistema de signos, en el campo de los objetos susceptibles de análisis semiótico; por otra, la semiótica al igual que las demás ciencias humanas, va adoptando las ideas y métodos matemáricos cada vez en mayor medida.”

La semiótica soviética se plantea a partir de los años 60:

  1. Convertir la vieja poética rusa en ciencia literaria
  2. Alcanzar rigor científico con la inclusión de métodos matemáticos
  3. Interdisciplinaridad
  4. Los objetos semióticos pueden ser desde la literatura, hasta cualquier variedad de sistemas: la lengua, el arte, la música, los sistemas de modalización secundarios, fenómenos culturales, cartomancia, medallas, insignias militares…

Lotman y la Escuela de Tartú

Al ser Lotman el máximo exponent de la semiótica soviética contemporánea, analizar su discurso es reflejo de los estudios de la época. Se alejan de la semiótica de la comunicación (Nuyssens, Martinet) y se acerca a la semiótica de la significación (Barthes para quien todo los fenómenos son significantes, desde la forma de vestir, la comida…).

La incorporación de la teoría de la información se refleja en la introducción de ciertos temas y conceptos: memoria, información, comunicación…grandes ejes que caracterizan el desarrollo de las sociedades humanas. También se refleja en el paso del análisis de la literatura al estudio de lo que el llama “tipología de la cultura.” Esta es la zona en que la semiótica se encuentra con la antropología cultural: mitos, creencias, ritos, comportamientos sociales, son vistos como elementos de un vasto sistema de significación que permite la comunicación social.

La culturología de Lotman permite explicar ls actitudes, comportamientos, costumbres en contextos diferentes y se conecta con la arqueología de Foucault.  Deja en claro que en determinada cultura el sentido puede adoptar tal o cual término, dependiendo del modelo del que forma parte. Por eso para él, el análisis semiótico debe preceder al histórico, porque los conceptos son diferentes y puede tener sentidos adversos al leerlos en momentos disímiles de la misma historia.

También el lenguaje es considerado comunicación y modelización, pero al mismo tiempo, no sólo todo sistema de comunicación puede realizar una función modalizadora sino que todo sistema modalizador puede desempeñar un sistema comunicativo. Lenguaje y comunicación, son tambiénlos ejes sobre los que trabaja la semiótica soviética.

Algo para aclarar es que Lotman pretende estudiar la oscura lengua de los discursos. Para él, la actividad cultural consiste en traducir un cierto sector de la realidad en una de las lenguas de la cultura.

El tejido conjuntivo de la cultura

Lotman abocará a revisar categorías como las del texto y fronteras, describir los mecanismos de estructurales de semiosis:

  1. organizar
  2. memorizar
  3. jerarquizar
  4. traducir
  5. interpretar
  6. examinar los procesos históricos, acumulativos, explosvo.

En el marco de sus reflexiones, es importante destacar que diseña dos enfoques para en análisis tipológico de la cultura: uno que proviene de la relación de las culturas con el signo, y otro que las describe según lajerarquía de los códigos.

CULTURA

  • Sistema de signos organizados de determinado modo, bajo ciertas reglas.
  • Información no hereditaria que recogen, conservan y transmiten las sociedades humanas y de los medios para su conservación y trnsmisión.
  • Memoria no hereditaria de la colectividad expresada en un sistema de prohibiciones y prescripciones
  • Fenómeno social lo que no excluye lo individual, pero ello resulta secundario en el plano histórico
  • Memoria o grabación de lo vivido anteriormente, supone una ligazón con el pasado.
  • Cuando la experiencia humana se vuelve cultura, establece reglas que definen para el hombre programas de comportamiento que permiten traducir la experiencia en textos y regitrarlos en alguna de las lenguas de los mecanismos memorizantes para convertirlos en acontecimientos de la cultura de una época dada.
  • Frente a la no cultura produce oposiciones
  • En su interior tiene un dispositivo estereotipizador
  • Se autoroganiza, se autodescribe.
  • Es dinámica definida todo el timpo por su relación con el adentro y el afuera
  • Tine la necesidad de generar conocimientos, interpretado como acopio de información y como producción semiótica de modelos del mundo y de la realidad.
  • No es un depósito sino un mecanismo organizado, complejo que traduce, compacta e interpreta la materialidad productiva que adopta la función de los signos.
  • La organización de los sistemas de cultura se manifiestan como una suma de reglas y restricciones impuestas al sistema. En función de ello se describirán las características que la definen.
  • Es una lengua, un lenguaje: 1) un sistema de comunicación, 2) que se sirve de signos y 3) estos signos están organizados. Esto permite determinar tres tipos de lenguajes
  • lenguajes naturales: ruso, español
  • lenguajes artificiales: código de la carretera, lenguajes científicos
  • lenguajes secundarios: sms, son los que se llaman sistemas de modalización  secundarios. El lenguaje no solo sirve para comunicar sino también para modelizar, para crear modelos. El arte es un ejemplo de SMS, no por ser secundario respecto a la lengua natural, sino porque se vale de ella como material, como modelo. Es decir, a partir de las lenguas naturales se conforman los sistemas culturales: arte, literatura…
  • Representa un mecanimo plurilingue y la elección de una lengua, la sustitución de una por otra, la trascodificación de una lengua a otra, está en la base del funcionamiento comunicacional.
  • Es políglota, multiestructuralista
  • El problema de la cultura, es el problema de su traducción, de su transmisión, la enseñanza de su transmisión.
  • En lo que refiere a la enseñanza de la cultura, existen
  1. La enseñanza a un niño de su lengua materna: no existen reglas precisas, sino textos. El niño los memoriza y también  modos de uso y a partir de ahí aprende a generar por sí mismo textos.
  2. La enseñanza de una lengua extranjera. En este segundo caso se introduce enla concienia del discente determinadas reglas, basándose en las cuales puede él solo, generar textos.
  • En función de lo mismo, se puede considerar ciertos tipos de cultura. La dicotomía cultura gramaticalizada/cultura textualizada ha sido utilizada por la semiótica de las comunicaciones de masas para sustituir la oposición cultura alta/cultura de masas o según A Moles cultura sistemática, cultura mosaico.
  1. Culturas textualizadas o ritualizadas: (en vez de cultura de masas) se orientan sobre la expresión, son resultado de la enseñanza de un determinado comportamiento en los que predomina el ejemplo. Fundan la cultura como suma de textos. La gramática si existe sería investigada y reconstruida entre las logotecnias que diversos sujetos tratan de imponer. Implica protocolos rígidos, se anticipa el contenido y es preciso aprenderlo. Plano de la expresión y plano del contenido biunívocas. El conocimiento de mundo está equiparado al análisis filológico. Las reglas existen porque hay textos que la preceden y tales culturas se representan a sí mismas bajo la forma de un libro o manual. Los tabúes se muestran desde los textos orginales. Se conciben a sí misma como correctas y todo lo opuesto como no cultura. No se da la tendencia a la expansión, sino a la clausura, al cierre, al fundamentalismo, a la conservación del propio sistema y a la supresión de la otredad que se entiende como amenaza o no verdadero. (en el Clasisimo, el arte que dependía de los teóricos)
  2. Culturas gramaticalizadas: (en vez de cultura alta) define las propias reglas de producción -con metalenguaje explícito y reconocido por una comunidad discursiva entera. La cultura se modeliza como un sistema de reglas generativas de textos. Las reglas son variables y convencionales y se presupone una libertad, en la elección del contenido y en su nexo con la expresión.  Se da la tendencia a la expansió, al proselitismo, a la colonización, es la cultura de los Robinsones.  (en Realismo europeo del siglo XIX, donde la teoría se elabora a partir de los textos.)
  • La cultura genera estructuralidad y el lenguaje natural es el que desarrolla la tensión de dar nombre, organizar, estructurar la realidad dentro del marco de una cultura. La cultura logra generar cierta unidad por medio de su auto conciencia. En la tensión cultural se anda lo sistémico y lo extrasistémico, la unidad y la pluralidad, el estatismo y el dinamismo.
  • La cultura aparece como lenguaje cuyas manifestaciones son textos de esa cultura.  Sigue la tradicción que considera al mundo como texto (Mathauserova)

 

 

Los TEXTOS entretejen la cultura

  • Es generador de sentido, dispositivo pensante.
  • Para pensar el texto necesita de un texto, la cultura de una cultura.
  • La cultura produce textos permanentemente
  • Privilegiará el estudio de los de carácter literario y artísticos porque para él develan cuestiones que el resto no las deja en claro
  • No son homogéneos ni homoestructurales
  • Se presenta como la manifestación simultánea de carias lenguajes
  • Como manifestación de lal engua, opone lo dicho a lo no dicho.Lo materializa
  • Cada uno es un modelo semiótico de sí mismo
  • Ocuparía el lugar del signo como unidad cultural que teje la interacción de sistemas semióticos mediante una variada tipología de otros textos, con diversos grados de organizacion, con exclusión o combinación de distintos lenguajes.
  • No una consecuencia, sino objeto primario de estudio, sistema de combinaciones.
  • Al igual que los signos requiere de otros textos, de algun mecanismo inteligente. El texto es una paersona semiótica, conciencia semiótica. Trabaja cuando se conecta con otro texto. (relaciones pragmáticas)
  • Cumplen diversas funciones
  1. Consolidar la memoria cultural
  2. Compactan la información codificada
  3. Guardan arqueológicamente porciones enteras de cultura, la resestablecen por medio de una decodificación.
  4. Transmiten significados
  5. Generan un modelo de mundo
  6. Se organizan en tanto sistema: rituales, juegos, textos artísticos, verbales y no verbales.
  7. Explica el funcionamiento de la cultura. De allí que toda cultura puede ser leida como un vasto texto.

 

 Si bien las teorías lotmanianas tenían sus insipiraciones cercanas al modelo de Jackobson, progresivamente se aleja y junto al desarrollo de la semiótica de las comunicaciones de masa, se pone en cuestión el concepto de mensaje como de código único.

INFORMACIÓN

  • Es poder y control sobre un sistema
  • Las luchas históricas, políticas y sociales o de clases han sido luchas por su monopolio y por el contro lde las formas de lenguaje en que la interación

MEMORIA

  • La facultad de determinados sistemas de conservar y acumular informaciones
  • La historia de las sociedades es la historia de l lucha por la memoria.

SIGNO

  • En el discurso lotmaniano está siempre situado en el seno de una colectividad donde se intercambia información, es el equivalente material de los objetos, de los fenómenos, delos conceptos que expresa.
  • Ejere una función de reemplazamiento
  • La palabra reemplaza a la cosa, el dinero al trabajo, la insignia al grado militar, el mapa al lugar…
  • Para que un signo lo sea, debe formar parte de un sistema, pudiendo estableceruna relación con un no signo o con otro signo.
  • No aparece ya como la unión de un significado con un significante, sino como una unidad cultural entera.

CÓDIGO

Para Lotman es posible descubrir solo un código dominante en un grupo de textos provenientes de la misma época y de un mismo lugar. Cualqueir sistema de comunicación, como vimos, es un sistema de modelización. En este sentido la cultura, creando el modelo del mundo que le es propio, se modeliza por medio de sistemas semióticos.

Como existen códigos dominantes también hay subcódigos pero fundamentalmente para que en una cultura dada y según una jerarquía de códigos para que se de un acto comunicativo el código del emisor y del receptor deben entrecruzarse.

Analizando el modelo de mundo, se llega a descubrir el modelo doimantes, cuyo sistemas de reglas posibilita el descubrimiento del código dominante. Y según esos modelos del mundo, esos códigos culturales dominantes, establece cuatro esquemas:

  1. El código domiinante es un modo de organización únicamente semántico: Edad Media, época de gran simbolicidad, cultura en la que “en el principio era la palabra”. Desprecio a las cosas, tendencia a los signos, gran iconicidad.                               
  2. El código dominante de la cultura es un modo de organización solamente sintáctico. Correspondería al reinado de Pedro I, absolutista, donde los símbolos provocan irritación. Existir quiere decir ser parte, y la parte en esta cultura, no es homóloga al todo, sino un elemento de un sistema, de un todo. El significado de un nombre o de un fenómeno estaba determinado por su inserción en un plano determinado. El todo no es el significado de la parte, sino la suma de las fracciones sintagmáticamente organizadas.
  3. El código dominante prescinde de los dos modos anteriores de organización, de los signos. Es asemántico y asintáctico. Correspondería al siglo de las luces. no al dinero, a los uniformes, a los grados, a las reputaciones, al pan, a la vida. Lucha contra el signo, por la tendencia a la desemiotización.    
  4. El código dominante es una síntesis de modos de organización 1 y 2. Es semántico y sintáctico. Cultura burguesa del siglo XIX, la idea del mundo como sucesión de hechos reales confería a todos los fenómenos un sentido doble: semántico en cuanto relación entre las manifestaciones físicas de la vida y su sentido oculto y sintagmático en cuanto relación entre éstas y la totalidad histórica. El modelo de mundo tiene la estructura de un lenguaje.

Demás decir, los contactos culturales a lo largo de la historia pueden provocar la unión de jerarquías compatibles de códigos o bien mezclas de los mismos que pueden pregonarase.

Isomorfismo:

Es la propiedad de semejanza en el funcionamiento de sistemas de naturaleza diferente. Lotman aportará que en los procesos de información no hay sólo transmisión de datos sino adquisición de conocimientos. Lo mismo ocurre con la información endosistemática, neuronal, genética o de programa artificial.

El pensamiento para él es un acto de intercambio que supone una actividad bilateral y además una experiencia semiótica anterior. Tres clases de objetos intelectuales tienen similitud estructural y funcional: la conciencia humana individual, los textos que funcionan como fispositivos inteligentes y la cultura como inteligencia colectiva.



Babel
August 10, 2009, 12:53 pm
Filed under: Más

“Si todos los signos remiten a otros signos, ya no hay ninguna posibilidad de control. Y si no hay posibilidades de control estamos en una sociedad babélica o mejor dicho posbabélica. En el babel de los signos, cada signo puede remitir a otro signo prácticamente hasta el infinito.”

Babel, la película



GIRO SEMIÓTICO
August 10, 2009, 5:52 am
Filed under: Bibliografía

La postura del teórico es que el problema de la semiótica debe estudiar el de los sistemas y procesos de significación, y no verla como un estudio de los signos, sino como una indagación con vocación científica de los sistemas y procesos de significación.   Para proseguir con la definición de signo, es necesario aclarar cuál fue, no la ruptura epistemológica, pero sí el giro semiotico que enmarcó las investigaciones de Fabri.

“La idea básica del giro semiótico es que no se puede como se creía, descomponer el lenguaje en unidades semióticas mínimas para recomponerlas después y atribuir su significado al texto del que forman parte. Debemos tener en claro que a priori, nunca lograremos hacer una operación de este tipo.En cambio, podemos crear universos de sentido particulares para reoncstruir en su interior unas organizaciones específicas de sentido, de funcionamientos de significado, sin pretender con ello reconstruir al menosde momento, generalizaciones que sean válidas en última instancia.
La idea es entonces, librarse “de una semiótica convencida de que todo depende de laspalabras, de significados que de alguna manera pueden decirse y describirse linguísticamente. “ Su propuesta es la de consolidar una Semiótica que no sea Semiología, ni quede restringida a los signos linguísticos.  Se propone, a la misma, trabajar con incertidumbres, reconstruir los criterios de pertinencia para formar el significado de los textos, transformar el sentido en significación.Y hacer que la semiótica sea organon para la ciencia, que la ciencia misma adquiera  un leve carácter literario, y metafórico y que permita acceder al conocimiento por medio de una inferencias cognitivas y narrativas de la parábola, es decir metáforas.

Su propuesta es la de una semiosis, como teoría de la acción, en función de seguir considerando al lenguaje como no un mero instrumento para representar estados del mundo, sino para transformarlos, modificando a quien lo produce y lo comprende. Por ende, para separar la noción de signo de la de representación hay que hacer algunas operaciones. Incluir, en tanto, a la narratividad y al concepto de pasiones.

blood,hands,illustration,letter,poster,the,letter-09bc8982be0ed1a9a80d8fb3557775bd_h

Narratividad

Es un modo de poner en movimiento la significación combinando específicamente no sólo palabras, frases o proposiciones sino agentes especiales semánticos -sintácticos. La narratividad tiene una función configurante con respecto a un determinado relato remitiendo de inmediato a cierto significado. El conjunto de la Odisea remite a un sentido global, a algo más allá de las frases o palabras, a una articulación semántica global que es de tipo narrativa y configura un universo de significados de un modo autónomo.

Narratividad es todo lo que se presenta cada vez que estamos ante concatenaciones de acciones y pasiones. Puede ser tanto un suceso verbal, como una ballet narrativo, una pantomima de tipo narrativo, una organización espacial narrativizada y así sucesivamente.

Es radicalmente, un acto de configuración del sentido variable de acciones y pasiones, acciones y pasiones que pueen estar organizadas dsde el punto de vista de la forma de su contenido, de su semántica, y pueden ser manifestadas por una forma expresiva distinta (verbal, gestual, musical…)

La producción de narratividad es como tener un código y hacer con él el mensaje. Enrtonces el mensaje se parece al código porque lo que hace es explicitarlo. El mensaje narrativo lleva siempre la memoria de su códico.

Esto nos remite a la metáfora de Benveniste: el sentido tiene cara de medusa: pensaba en la idea de que en el lenguaje no sólo hay representaciones conceptuales ni tampoco reppresentaciones sólo de acciones y pasiones: en el lenguaje interviene una instancia de enunciación muy variable, inscrita en el texto, que transforma los relatos en discursos (por discurso entendemos el texto -de cualquier sustancia expresiva- que además de representar algo, representa e inscribe en su interior la forma de su propia subjetividad e intersubjetividad)

El segundo problema a abordar es el tema de las pasiones.La preocuación de Barthes, había sido lograr la conexión y relación entre la smiosis y la afectividad, en función de ello buscó en Lacan y Saussare. Pero en realidad, la idea que apartar la problemática de lapasión de su oposición habitual a la razón, relacionando de nuevo la noción de pasión con la de acción. Ya el mismo Descartes, aún desde su racionalismo la definía como “un punto de vista sobre la acción por parte del que la recibe“. Alguien actúa sobre otro, que le impresiona, le afecta en el sentido que el afecto es una afección. El punto de vista de quien es afectado, es una pasión. El efecto de una acción del otro es un afecto, o mejor dicho, una pasión. La pasión es el punto de vista de quien es impresionado y transformado con respecto a una pasión.

A su vez, acción es una interferencia en un estado del mundo capaz de transformarlo o -si se quiere- mantenerlo tal cual es.  He aquí que la semiótica puede pensarse no ya en término de representaciones conceptuales sino de actos de sentido.

Dirá “creo que la verdadera novedad de la semiotica actual es precisamente esta insistenciano sólo en el carácter performativo del lenguaje, en los actos linguísticos y de signos sino en el hecho de que estos actos siempre están relacionados -como decía Descartes- con sus efectos sobre el otro, es decir, con las pasiones.

Componentes de las pasiones

Éstos obligan a reconsiderar radicalmente los sistemas de signos que expresan la dimensión pasional. Son fenómenos semióticos subyacentes a todos estos y existen prescindiendo de la sustancia de la expresión usada para manifestar la pasionalidad.

Componente modal: las pasiones se caracterizan por una radicalidad modal. Se refiere a las modalidades clásicas:

  • Poder
  • Querer
  • Saber
  • Deber

y a otro tipo de modalidades del tipo cierto/incierto, posible/imposible y demás. Es como si la pasión fuera una suerte de “compuesto” con parte de sus elementos de tipo modal. La mayoría creemos que solo las pasiones son las de carácter volitivo, de decir la de querer. Pues es cierto que el deseo es la base de las pasiones, pero también es el poder, una extraordinaria forma de pasión, al menos eso dirá Nietzche. También hay muchas pasiones del deber, como la venganza por ejemplo, tiene que ver con el no-poder-no-hacer. Por último están las pasiones del saber, la curiosidad es un querer-saber. Esto rige las actividades  del ámbito de la ciencia, los celos…

Por lo tanto, saber, querer, poder y debes son fenómenos modales intrínsecos de cada pasión, significa que existen posibilidades de una mínima descripción radical de las pasiones en estos términos.

hearts,photography,red,collage-aa1a6d581eaaa2f6757da44e8195a332_h

Componente temporal: Por ejemplo la esperanza está dada por un querer algo referido al futuro y la desesperación es el saber que hay algo que ya no se puede querer. La dimensión del tiempo es crucial en las pasiones.Los estoicos decían que las pasiones son enfermedades del tiempo…

Componente aspectual: se relaciona con el tiempo y con el despliegue de los procesos, es decir, con el aspecto. Cada pasión al tener un tiempo, tiene un ritmo. Un ejemplo puede ser pensar que uno puede tener toda la vida miedo, pero no puede vivir aterrorizado. Si existe una diferencia semántica entre miedo y terror, tiene que ver con que el primero es durativo y el segundo sólo dura un cierto instante.

Componente estésico: Un último punto es el de lo sensorial, no hay pasión sin cuerpo. . Una transformación pasional implica siempre una transformación de la estesia, es decir, de lapercepción de la expresión corporal. La pasión origina, cambios en el estado físcio, en el color, incluso cada pasión parece tener su propio color.  Es esencial que haya descripciones enlas que el lenguaje necesite utilizar definiciones de la corporeidad. Mientras el paradigma semiótico había separado rigurosamente del cuerpo la valoración de lsos ignos, considerándola en términos puramente cognitovs y conceptuales, la vuelta de la dimensión afectiva obra en la dirección fenomenológica de tomr en consideración el papel fundamental de la implicación del carácter físico del signo.

hug,letter,sms-2a7832e4be70880f0379c3f19ccfafd9_h

La relación entre pasión y cuerpo, hace que se introduzca el concepto de continuidad. Porque si bien la afectividad en el lenguaje se encuentra en todas partes, pero se manifiesta con más claridad en la continuidad. Por ejemplo, la entoncación no se necista para entender las frases, pero está relacionado sumamente con la pasión. La emoción tiene algo de gestualy de icónico o sea, de visible y continui, de gradiente y no de discontinuo.

Hablamos de tales componentes modales de la pasión, así  caracterizados, tambien son susceptibles de modificación.

Enunciación y metáfora

Ambos problemas, también requieren que se le agregue al paradigma semiótico la cuestión de la enunciación y la cuestión de la metáfora. A esto aclara Fabri que la estructura y las modalidades de la enunciación en formas y sustancias de la expresión distintas de las verbales son muy relevantes e importantes para la indagación semiótica.  La enunciación antes de ser un acto verbal, es para él, un movimiento, un gesto para afirmar, una instancia particular en virtud de la cual la intersubjetividad (emisr-receptor) se inscribe en el discurso, lo cual permite pensar que tanto la subjetividad como la intersubjetividad puede hacerse factibles y manifestarse a nivel de formas expresivas, en alguna organización narrativa. La enunciación linguística no es más que la transposición al lenguaje verbal de un movimiento de tipo gestual”. Es preciso aceptar, “la idea de que los sistemas de encunciación, las estaegias, lo movimientos y los juegos de enuncación, (…) pueden estar presentes en dimensiones semióticas no necesariamente linguísticas.”

Y volvemos a otro concepto: texto: una representación de muchos estados del mundo, entre los que se encuentra el estado específico del mundo que es el hecho de que el texto esté en comunicación con alguien.

Signo

Recordando, el lenguaje, la palabra, tienen para Fabri capacidades tranformadoras. En ello reside buena parte de su giro. Un signo es el efecto de una acción sobre otro cuerpo. Lo cual implica que, en última instancia, el signo se define precisamente como  pasión.La pasión es una transformación de las capacidades de los sujetos que actúan

El signo es también es una presuposición reciproca entre formas expresivas y formas de los contenidos, y una organización contermporánea de los contenidos semánticos y las sustancias expresivas, por lo tanto, es evidente que los pensamientos que se expresan con formas expresivas distintas, varían muchísimo.

Para Peirce un signo remite a otro signo mediante inferencias, para Greimas lo hace por medio de metáforas o relatos. La semiótica del giro, adoptará ambas estrategias. La semiótica pretende desplazar el estudio de la discursividad desde la problemática de la representación hast a la de la conflictividad implícita en laproducción de la represetación del objet. El fenómeno de la conflictividad textual, entre otras cosas, se difunde a todos los niveles del lenguaje, desde fenómenos linguísticos muy minuciosos hasta estrategias discursivas muy generales y totalizadores.

HOJALDRE

El lenguaje es desde esta postura semiótica una especie de hojaldre, muy complejo de elementos, de signos con un valor muy distinto. Lo cual hace preciso describir la distinción entre lo analógico y lo digital. Lo analógico corresponde a las cosas que se parecen a sus referentes,  se basa en lo continuo, mientras que lo digital tiene ver con lo que está caracterizado con cierta discontinuidad, que no se verifica fácilmente en el mundo llamado real. El lenguaje, por tanto, está del lado de lo discontinuo y la imagen y la música y lo gestual,  de lo analógico.

Hablamos  con un lenguaje discontinuo y al hacerlo, empleamos entonaciones, que desde luego no son discontinuas. ASí, el lenguaje habla simultáneamente con dos sistemas de signos, uno digital y otro analógico, que hablan al mismo tiempo, superpuestos -como las capas de un hojaldre, agrego-. El lenguaje es analógico y digital.

laser,cut,letters,sculpture,art,chaos,chaotic-5069ca2f957e358ee126be7c20d4a7b3_h



QUÉ ES LA SEMIÓTICA? By FABRI
August 10, 2009, 4:02 am
Filed under: Bibliografía

(DE)CONSTRUCCIÓN Y SEMIOSIS

Ω

Para Fabri, la semiótica es una teoria de los sistemas de significación y de los procesos de significación. Va más allá de considerarla como una disciplina que simplemente se ocupa del estudio de los signos o los problemas de comunicación.

“La Semiótica es una disciplina que estudia no tanto los signos cuanto el modo con que estos signos están organizados entre ellos y el modo en el cual esta organización produce efectos sobre el que habla y el que recibe. (…) Pretende hacer saber a quien ya sabe, cómo se sabe, como se sabe mejor aquello que se sabe. (…) La semiótica estudia el modo de construcción de la significación y de transformación de los emitentes y de los receptores, es decir, la Semiotica es una disciplina que responde al problema de la construcción del sentido.  El sentido no está dado, no sólo es construido sino destruido. Hay construcción de la significación y destrucción de la significación. Por otra parte está la construcción de un receptor y la construcción de un emisor.”

Fundamentalmente, la Semiótica es una disciplina constructiva, que “trataría de poner el sentido que nosostros compartimos en condiciones de explicitación, es decir, de significación.” Imparte también que el sentido se trata de una superficie continua sobre la que se erigen los significados.

Las ideas de Paolo Fabri, sin lugar a dudas trasgreden las concepciones estructuralistas, anima a no apuntar a la fragmentación, a no tenerle miedo a  la generalización y a ver a la Semiótica como una teoría de la acción, donde ese lenguaje no sólo sirve para representar, sino para transformar, para construir y destruir, para hacer.Hablar da maniplación tiene que ver con que un sujeto interviene sobre otro sujeto para que sea algo o haga algo. Se trata de sujetos como principios de acción. Y cada uno puede ser objeto de la acción -es decir, objetos de pasión-  o sujeto de la misma. O ambos.

Con una base benvenistista, por medio de los discursos, se construye el emisor a sí mismo, construye un receptor, ambos son activos y pasivos,  y en la relación comunicativa y por ende, semiótica, ambos se transforman. Y (des)construyen sentido entre sujetos. Sujetos que no necesariamente son individuos singulares, sino que pueden ser sujetos de una historia, de una clases social, de un pequeño grupo o una mano que hace un gesto…

“La palabra no es para nada una constatación del mundo que sirve para dar información sobre el mundo. La palabra sirve para transformar las relaciones entre los hombres y las mujeres, las relaciones internas de los sujetos, es decir, la palabra es un operador de transformación entre los hombres.”

Es decir, por medio de las palabras no solamente designamos, nombramos, “emalabramos” el mundo, sino que actuamos. Lo transformamos y transformamos nuestra personalidad y la de los otros.Amamos, amenazamos, gritamos, peleamos, actuamos por medio de palabras. Para Fabri, incluso es el discurso un lugar de desafío y como tal, un lugar de riesgo, de obligaciones, de responsabilidades.”

En función de ello, el problema de la la realidad misma, de la verdad misma, serán siempre problemas de su construcción y de su modo de defenderla y llevarla adelante.  “El lenguaje es respiración (…) Todos los sistemas de signos son empresas dirigidas sobre el cuerpo. Los signos son el cuerpo.

Fabri concluye su conferencia sobre semiótica, resumiendo que dicha disciplina intenta demostrar que en las relaciones con los otros, transformamos objetos (construyéndolos o destruyéndolos), fabricándolos, cambiándolos, pero también construimos sujetos. (…) Todo discurso no es sólo construcción del discurso y transdormación de los signos del discurso sino sobre todo es transformación de las condiciones de recepción de los emisores y de los receptores”

“Los sujetos trabajan para transformar objetos, sujetos y relaciones entre objetos.”



Example
August 10, 2009, 3:20 am
Filed under: Bibliografía, Videos